HISTORIA

En 1990 nace San Ignacio de Recalde School en las instalaciones de la Academia San Ignacio de Loyola, con una particularidad, empezar con la secundaria. Para el segundo año se alquiló un colegio frente al colegio María Reina donde se creó todo el nivel primaria.  Es decir en tan sólo dos años el colegio tuvo desde kindergarden hasta 5to de secundaria.

Años después la Organización San Ignacio de Loyola decidió tener su propia infraestructura. Por lo que adquirió un terreno donde se construyó el local de San Ignacio de Recalde School para todo el nivel inicial que actualmente se encuentra en el distrito de Miraflores. El siguiente paso fue comprar una fábrica antigua en San Borja, donde actualmente se encuentra la moderna infraestructura de San Ignacio de Recalde School con los niveles de primaria y secundaria.



No era suficiente para la OSIL contar solamente con una moderna infraestructura sino también tener áreas verdes, es así que se decidió adquirir en Huachipa un área de 23,000 m2. Ahora el colegio posee su granja escuela, un centro natural con mucha área de esparcimiento, donde los alumnos van un día a la semana.

Actualmente, San Ignacio de Recalde School es uno de los colegios que ha sabido ganar un importante prestigio en el sector educativo. Esto se ve reflejado en los importantes logros obtenidos por sus alumnos y exitosos egresados que actualmente estudian en reconocidas universidades del país.



Los alumnos SIR son los principales protagonistas en principales eventos académicos nacionales e internacionales que promueven su desarrollo personal, emocional y sobre todo intelectual.

Adicionalmente, el colegio pertenece a la reconocida Organización del Bachillerato Internacional que ofrece programas de educación internacional de calidad y que permite a sus alumnos el libre ingreso a reconocidas universidades nacionales, americanas y europeas.

En los últimos años San Ignacio de Recalde School ha demostrado que está al nivel de los más importantes colegios del país, haciendo de sus egresados jóvenes íntegramente preparados no sólo para continuar satisfactoriamente estudios universitarios, sino también para ser mejores personas, con una clara formación en valores, a fin de enfrentar con éxito los grandes desafíos que demanda esta nueva sociedad de orden global.

FUNDACIÓN SIR
El éxito obtenido en la formación pre-universitaria de jóvenes y la poca preparación de los alumnos que culminaban la secundaria y que les impedía cubrir los requisitos que les permitan ingresar a centros universitarios, motivo a la creación de un centro educativo que brindará una educación de calidad, con una nueva metodología. Para ello se trabajó un proyecto educativo que se hizo realidad el 3 de diciembre de 1990 en el que se expide la Resolución Directoral 2916-90 autorizando el funcionamiento del colegio.



San Ignacio de Recalde School inicia sus actividades el 1 de abril de 1991, tomando el nombre original de San Ignacio de Loyola: Iñigo López de Recalde, cuya vocación de servicio y de entrega a los demás, y su constante preocupación por la educación, son ejemplos dignos de imitar.


DÍA DEL COLEGIO
El 15 de agosto de 1534, culminados sus estudios de Filosofía y Teología, Ignacio de Loyola se reúne con un grupo de amigos y con profunda vocación hacia Dios, pronuncian sus votos de pobreza, castidad y peregrinación a Jerusalén, encaminándose a Roma para ponerse a las órdenes del Papa, quien les da el permiso para ordenarse sacerdotes. Tras largos meses de oración deciden  constituirse en orden religiosa.

Así nace la Compañía de Jesús, siguiendo el ejemplo de San Ignacio de Loyola y de los hechos más significativos de su obra, se estableció como “Día del Colegio”, el 15 de agosto, conforme consta en el Acta de Sesión Extraordinaria del Consejo Directivo del Colegio y en el Decreto Directoral Nº 012/96 del 12 de agosto de 1996.


BIOGRAFÍA SAN IGNACIO DE LOYOLA
Fundador de la Compañía de Jesús y Patrono de nuestra Organización


La vida de San Ignacio transcurre en una encrucijada de la historia: el paso de la edad Media a la Moderna. Hechos tan significativos como la conquista de Granada, el descubrimiento de América, el reinado e imperio de Carlos V, la escisión luterana y el Concilio de Trento generan un nuevo concepto de humanidad y de universalidad.

Los nuevos tiempos plantean la cuestión sobre el sentido de la vida, e Ignacio va a aportar honestamente su descubrimiento: Dios se comunica con la persona que le busca, y le muestra el camino por el que mejor le puede servir. A partir de esta convicción, dedicó su vida a buscar y cumplir el amable querer de Dios. No sólo esto: iniciará a otros en esta búsqueda.

Iñigo (que era su nombre original) fue el menor de trece hermanos. Nacido en 1491 –probablemente el 23 de octubre- en la casa señorial de Loyola, heredó el espíritu combativo y el sentido del honor y fidelidad propios de su familia. A muy tierna edad quedó huérfano y pasó a vivir bajo la guía y cuidados de su cuñada, Magdalena de Araoz, quien le transmitió la profunda religiosidad del pueblo vasco. Tiempo después, su padre lo confía la Condestable Mayor del Reino de Castilla, Juan Velázquez de Cuéllar. Recibe así una educación cortesana como uno más de los diez hijos de su tutor, empleados como pajes y damas de honor en los palacios reales.

Al servicio del Duque de Nájera, Virrey de Navarra, y en la brava defensa de Pamplona contra los franceses, cae gravemente herido en las piernas por una bala de cañón (1521). Durante su convalescencia, caen en sus manos libros sobre la vida de Cristo y de los santos. La lectura de estas biografías, que presentaban hechos realmente heroicos por parte de sus protagonistas, despierta en Íñigo –que ya había cambiado su nombre por el de Ignacio- el deseo de un nuevo tipo de gloria que nunca había tenido presente: la del servicio de Cristo.

Tras un proceso de maduración espiritual, y junto a otros compañeros que se habían unido a él en esta nueva búsqueda, funda, en 1540, la Compañía de Jesús, congregación religiosa aprobada por Paulo III que habría de erigirse como el principal bastión del catolicismo en una época particularmente difícil en la que diversos acontecimientos, particularmente el surgimiento de la escisión luterana y el fortalecimiento de las fronteras musulmanas, amenazaban con desgarrar no sólo a la Iglesia, sino, junto con ella, a todo Occidente.

La enérgica y generosa actividad de Ignacio y sus compañeros contribuyó de manera determinante tanto a la protección de la fe en Europa como a su expansión por diversos lugares del mundo.

Al morir Ignacio en Roma en 1556, la Compañía de Jesús regentaba veintidós colegios, dos universidades, varias casas de rehabilitación –conocidas como “casas de Santa Marta”- y estaba esparcida por Europa, por Oriente y por Occidente. Fue beatificado por Paulo V en 1609 y canonizado por Gregorio V en 1622. Ignacio de Loyola es un ejemplo de las grandes cosas que se pueden lograr con un espíritu decidido y emprendedor bien orientado.


Calle Tacna 370, Miraflores Telf. 445-3096 / 446-8609 - Calle Géminis 251, San Borja Telf. 211-9430

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